Hoy desperté escuchando la noticia de que en el METRO se comenzará a premiar a los usuarios que hagan buen uso de este transporte con el fin de hacer cumplir algunos de los puntos que se fijan en el protocolo de buenos hábitos al minuto de viajar, como por ejemplo dejar bajar antes de subir al tren, práctica que hasta el día de hoy no se cumplen !!!!, no entorpecer el cierre de las puertas del tren, cruzar la línea amarilla sólo para subir al tren, ceder el asiento a embarazadas, minusválidos y personas de tercera edad, ubicarse al lado derecho de las escaleras mecánicas en caso de no ir apurado, no correr en pasillos, escaleras y andenes. . . Sin embargo, se ha gastado mucho dinero en educar a los usuarios de este transporte, ya que no ha existido un cambio de conducta radical. Aún se quedan parados frente a las puertas no dejando bajar del vagón, también ocupan los 2 lados de las escaleras mecánicas los usuarios que no van apurados, no dejando así el transito libre por el lado izquierdo para quienes van apurados, se sientan en el piso ocupando más espacio de lo debido, donde las personas no ceden el asiento normalmente (o siempre) las señoras entran a los vagones como animales desbocados del rebaño, empujando a quien se les cruce para poder tomar un asiento. Pero lo que más molesta es que no se respeten los espacios de los minusválidos, como por ejemplo: todas las mañanas a eso de las 9:00 horas en la estación Bellas Artes se apilan personas sanas para tener un cupo en el ascensor que está exclusivamente para minusválidos, embarazadas y tercera edad, claro que debe existir un porcentaje de esos que se encuentra enfermo por lo cual no pueden subir caminando, pero no los 8 que esperan subir por el ascensor. Una vergüenza, pero real y cierto. Lo veo todos los días. . ¡!!!!

Hoy debo agradecer a los altos puestos y encargados de este sistema de transporte “Metro”, porque se nota que están preocupados de la calidad de los viajes que realizan a diarios miles de santiaguinos. Y digo se nota por que han aplicado nuevas acciones para los viajes, como por ejemplo: aumento de los vagones, sistema de ventilación. Sin duda la que más me gusta es la cantidad de información que se desplega en los andenes e interior de los vagones, ya que ahora es directa y fácil de comprender.
En conclusión las medidas que está tomando el Metro en conjunto con la gran inversión que genera para agilizar este sistema de transporte, no sirve de nada si nosotros todos los usuarios no ayudamos. No sirve de nada llenar de gráfica instructiva, si la gente no quiere aprender. No entiendo por qué hay que premiar a la gente por sus practicas, esto me recuerda como entrenaban a mi perro… una galleta cada ves que se sentaba, después que le daban la orden.
¿Crees que son efectivas las nuevas medidas del Metro o que otras medidas se podrían tomar?


















El Metro de la V región.
El fin de semana pasado fui a visitar a mi hermana que vive en la V región, en Villa Alemana. La idea, además de verla, era ir con mi polola al muelle Vergara para comer manzanas confitadas, churros y algodón de dulce, entre otras golosinas que recuerdan mis vacaciones de la infancia.
Luego del almuerzo de rigor y ver un DVD nos encaminamos a la estación del metro (día sábado a las 6 de la tarde), y no pudimos dejar de comparar ambas realidades apenas nos subimos al vagón (las fotos las tiene mi polola, pero trataré de adjuntarlas en mi blog). La mayor diferencia es que TIENEN AIRE ACONDICIONADO!!! Síiii, lo que yo creía algo imposible para un medio de transporte público.
Además, los vagones son muy amplios y la densidad es infinitamente menor que la del metro de Santiago. Otro detalle es que cada par de puertas posee un interruptor para su apertura. Es limpio, sin publicidad ni afiches molestos ni mucho menos empapelado con tantas advertencias y reglas que nadie cumple.
Hay pocas estaciones eso sí, pero el recorrido es mucho más rápido. Y las estaciones son demasiado sencillas, sin parafernalia ni elementos decorativos; muy austeras y funcionales (menos para la población minusválida), pero se nota que optaron por concentrar los gastos en esos trenes espectaculares.
Lamentablemente, mi hermana nos comentaba que el Metro no se estaba sustentando y que peligra su continuidad, lo cual considero un verdadero desperdicio (se nota que los compatriotas de la V región no se han subido al metro de santiago para que aprecien lo que tienen).
A la vuelta optamos por la micro ya que nos dejaba a dos cuadras de la casa, pero no hay mucho que agregar ya que es lo mismo que nuestras antiguas liebres, todos apretados, con calor, asfixiados, o sea, nuestra diaria realidad en Santiago.